Reseña:El hombre había desaparecido; el mito, no. Músico, mendigo, ladrón, estudiante, mago, héroe y asesino, Kvothe había borrado su rastro. Y ni siquiera ahora que le han encontrado, ni siquiera ahora que las tinieblas invaden los rincones del mundo, está dispuesto a regresar. Pero su historia prosigue, la aventura continúa, y Kvothe seguirá contándola para revelar la verdad tras la leyenda.
Dicen que las segundas partes pierden calidad, no consiguen enganchar de la misma forma al lector y que, al fin y al cabo, sólo son un pretexto para vender más ejemplares. En el caso de El temor de un hombre sabio no sucede así, la acción continúa y la historia continua resultando adictiva.
Tras El nombre del viento, donde se relata la mayor parte de la infancia de Kvothe, en esta nueva novela nos encontramos con un hombre que con el paso de las páginas va madurando y viviendo, hasta cambiar bastante con respecto a la primera novela. El protagonista pasa bastante tiempo en la Universidad, a principio y final de la obra, pero también se narra una larga travesía por muchos más lugares del mundo que la primera parte que es en los momentos en los que opino que el protagonista sufre un mayor cambio en su persona.
Entre estos viajes están el de Vintas, y su visita al adinerado Alveron, en la búsqueda de ciertos bandidos, a la búsqueda de la fantástica Felurian o al recóndito pueblo de los Adem. No voy a centrarme en cada parte, pues os destriparía el libro por los cuatro costados y realmente merece la pena descubrirlo por uno mismo, pero sí hablaré de algún detalle que me ha llamado la atención.He de decir que, aunque todos estos viajes resulten entretenidos y novedosos, la parte de Felurian y la búsqueda de los bandidos se me ha hecho un poco larga. Supongo que debió ser la carencia de más personajes y lo repetido de los sucesos, que alguna vez acabas pensando... ¿esto no lo he leído antes? Creo que ha sido la única pega que le he podido encontrar al libro.
La historia real, es decir, el posadero que narra su historia a un escribano toma más importancia y se nos muestran unos personajes mejor creados, principalmente en el caso de Bast y Cronista (quienes esconden sus propios secretos).
Merece la pena referirse al ritmo de la narración de Rothfuss, que sigue constante y perfecto igual que la misma parte. La velocidad justa , sin entretenerse en florituras y realmente adictiva: hace que las 1200 páginas no lo parezcan. Con diferencia a El nombre del viento están las peleas. En cuanto llega una, te encuentras con tres páginas de detallada descripción de movimientos pero, como añadía en la anterior reseña, las descripciones del autor no dejan nada que desear y parece que realmente viésemos lo que sucede.
Los personajes toman más partido también en esta parte. Sobre todo Denna, cuyos encuentros son más casuales y la relación entre ambos se va ensanchando. Desde el primer momento me gustó este romance, cansada ya de la princesa de cuento que aguarda a que la rescaten, Denna se defiende siempre por sí misma sin dejarse dominar por ningún hombre y escondiendo todo aquello que Kvothe intentará ir averiguando.
También me han gustado mucho Auri y Elodin, por su curiosa forma de ser. Elodin, el maestro nominador, continúa con su "cuerda locura", haciendo todo aquello que nadie entiende y que, unas pocas veces, llega a tener utilidad. Por otra parte, la conversaciones con Auri se hacen cada vez más extrañas y entretenidas:
─¿Qué me has traído? ─me preguntó.También destacaría a la Adem Vashet, con, como todos sus cercanos, mentalidad. Y a Felurian: un ser de cuento de hadas, que vuelve locos a todos los hombres que están con ella. En esta parte de la historia, en el mundo Fata (feérico), hay un despilfarro de imaginación impresionante. Me explico: nuestro protagonista en esta parte de la novela podrá tenerlo todo ¿a quién le extrañaría que se pudieran coger la luz y las sombras con una simple mano? ¿Es extraño que conforme andas en una dirección el mundo se ilumine y en la otra se oscurezca? Pues en Fata nada de esto resulta extraño y a Kvothe tampoco parece extrañarle demasiado. Tampoco revelaré mucho más de estas dos mujeres, ya que son nuevas en esta parte de la historia y dudo que vuelvan a aparecer.
─Y tú, ¿qué me has traído?─repliqué.
Ella sonrió.
─Tengo una manzana que piensa que es una pera ─dijo sosteniéndola en alto─. Y un bollo que piensa que es un gato. Y una lechuga que piensa que es una lechuga.
─Entonces es una lechuga inteligente.
─No mucho ─dijo ella con una risita delicada─. Si fuera inteligente, ¿por qué iba a pensar que es una lechuga?
─¿Ni siquiera si fuera una lechuga?─pregunté.
─Sobre todo si fuera una lechuga ─dijo ella─. Ya es mala pata ser una lechuga. Pero peor aún pensar que se es una lechuga.

Durante la reseña he comparado un varias veces la primera parte y su continuación y esto es porque prácticamente son la misma novela: podrían unirse y nadie se daría cuenta ya que una comienza justo donde lo había dejado la otra y, aunque el autor introduzca alguna pauta para situarnos de nuevo, la acción vuelve desde el principio.
El final os diré que acaba bien (algo que se ve venir desde bastante antes) y el protagonista declara que en la siguiente entrega volverán los problemas. Aún nos queda mucho por descubrir. Lo peor de todo esto es que tal vez tengamos que volver a esperar otros dos años para conocer el desenlace final pero esperemos que merezca la pena.
Antes de terminar, tan solo recordaros:
Todo hombre sabio teme tres cosas: la tormenta en el mar, la noche sin luna y la ira de un hombre amable.
El autor:
Patrick Rothfuss nació y vive en Stevens Point, Wisconsin. Fue profesor adjunto de lengua y literatura inglesa en la universidad local. El éxito de su primera novela, El nombre del viento –primer volumen de una trilogía-, le ha permitido dedicarse exclusivamente a escribir.
Datos:
Título: El temor de un hombre sabio
Autora: Patrick Rothfuss
Editorial: Plaza&Janés
Precio: 24,90€
Páginas: 1216
Puntuación: 5/5 ¡Increíble!
La saga:
El asesino de reyes:
- El nombre del viento
- El temor de un hombre sabio
- Sin título
Book-trailer:
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